La
agenda de actividades en el auditorio Angel Bustelo resulta
tan extensa como interesante. Abre la Feria del Libro en Mendoza
con un objetivo claro: revalorizar lo nuestro. Una oportunidad
para reencontrarse con la cultura de esta tierra. Desde hoy
a las 19 y hasta el 3 de noviembre, se desarrollará la Semana
de las Letras, cuya veta mendocina surgirá a partir de un objetivo:
“Homenaje a Armando Tejada Gómez”.
La venta de libros en Mendoza ha conseguido un grado de estabilidad
que se convierte en la envidia de otras provincias. La presencia
de chilenos, en sus roles de turistas y compradores compulsivos,
dejó a los diferentes tipos de literatura como un blanco fácil
de alcanzar. Si la diferencia cambiaria hace de las ofertas
argentinas una tentación para los trasandinos, ni hablar cuando
de lectura se trata.
De ahí que varios responsables de editoriales y librerías tomen
esta feria “como una cuestión cultural más que comercial” enfatizó
Debora Miyara, del Centro Internacional del Libro. En cierta
forma también servirá para dar mayor difusión a los escritores
y las obras mendocinas y argentinas en general.
La propuesta de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia
fue bien recibida. Es como darle una inyección a la oferta y
demanda literaria. Habrá puestos para todos los gustos y precios
que, descuentos mediante, podrán acercarse al poder adquisitivo
del público local. La entrada, por supuesto, será gratis.
Desde que el dólar se despegó del peso, los libros editados
en Argentina sufrieron un aumento que ronda el veinte por ciento.
Peor fue el panorama de los títulos que vienen del extranjero.
Ciertas editoriales subieron los costos de sus ejemplares al
ritmo de la cotización de la moneda estadounidense.
“Vamos a intentar poner todo el material de autores mendocinos
que tengamos, aunque sabemos que son libros que no se consiguen
fácilmente”, explicó Miyara.
Quien recorra los pasillos del Bustelo podrá toparse, sin imaginar
que es posible dar con un ejemplar semejante, con una primera
edición de una obra del mendocino por adopción Alfredo Bufano,
editada en el año 1937. Esa es la propuesta que pondrá a la
vista, por ejemplo, Iván Miszei en el stand de su librería.
“Vamos a exponer primeras ediciones de autores mendocinos, con
libros de finales del siglo XIX. Además vamos a tener obras
completas de clásicos con versiones y encuadernaciones antiguas”,
comentó.
La diferencia de precio entre la Feria y el local del Centro
será, en este caso, de un quince por ciento más barato para
los visitantes de la muestra.
De visita
El corte de cinta para inaugurar la exposición estará a cargo
de Rubén Stella, secretario de Cultura de la Nación. Su presencia,
lejos de planteamientos políticos, es tomada por algunos sectores
involucrados como un “gesto federal” dentro de la distancia
que suele sentirse desde Mendoza en este tipo de actividades.
Andrés Rivera (La revolución es un sueño eterno), el chileno
Volodia Teitelboim (Un muchacho del siglo veinte), Reynaldo
Sietecase (Un crimen argentino), Federico Andahazi (El Anatomista),
Ana María Shua (El libro de los recuerdos) y Ana Jofre Cabello
(Historias de aquí y de allá, de Argentina y Baleares) aparecen
como las celebridades que le darán un toque de distinción la
Feria. Sus charlas y exposiciones se convertirán en otra arma
de seducción hacia el público.
En los pasillos, aquellas personas que tengan cierta cercanía
con las letras locales, también podrán codearse con autores
mendocinos independientes, quienes además tendrán un stand propio
para exhibir sus libros.
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